La mejor manera de evitar una
gripe es evitar todo contacto cercano con los enfermos. Si esto no es práctico: lavarse meticulosa y regularmente las manos y evitar tocarse la cara. Los jabones antibacterianos no tienen mayor efecto que los normales (pues es un virus). Se recomiendan geles de manos con alcohol como método efectivo para reducir los
virus infecciosos de las manos. Sin embargo, al igual que al lavarse las manos, los geles con alcohol no proporcionan ninguna protección residual contra otra
infección.
En algunos países como Japón las personas infectadas se colocan máscaras de cirujano como cortesía hacia los demás. Aunque estas mascarillas son eficientes por tan solo unos minutos. Su eficacia se pierde luego de que la
infección viral la traspasa al humedecerse ya sea por las secreciones o por el vapor de agua producto de la
respiración del enfermo. En otras regiones del mundo hay personas que al
toser o estornudar se cubren la boca y nariz con su jersey, camiseta, bufanda o pañuelo, para captar las micropartículas emitidas.